La electrificación de la demanda y la eficiencia energética en la edificación podrían requerir una inversión de 510.000 millones hasta 2050

En MATELEC podrá verse como las empresas del sector apuestan por la tecnología y la construcción sostenible

El cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones de CO2 fijados por la Unión Europea se traducirá en una serie de beneficios económicos para los hogares españoles y para la economía si se lleva a cabo una transición inteligente del modelo energético, según se desprende de un informe elaborado por Monitor Deloitte. “Este proceso de descarbonización no es una obligación sólo de las empresas o de la administración, los hogares también tienen que contribuir, dado que la edificación -residencial y de servicios- supone una parte muy importante del consumo energético y de las emisiones del país”, según ha señalado Alberto Amores, socio de Monitor Deloitte.

 

En MATELEC podrá verse como las empresas del sector están contribuyendo a potenciar la eficiencia energética en la edificación, una necesidad imperiosa ligada estrechamente a la sostenibilidad y la utilización de la tecnología.

 

Por ejemplo, una vivienda media podría reducir el consumo de energía un 40%, bien mediante una rehabilitación integral –cerramientos, ventanas, sustitución de equipos de calefacción, aire acondicionado, iluminación y electrodomésticos– o, alternativamente, con el uso de una bomba de calor eléctrica. 

 

El informe establece cuatro escenarios diferentes para los próximos años, entre los que destacan el de Alta eficiencia eléctrica, que supone un total de 510.000 millones de inversiones entre 2017 y 2050 y un gasto en importaciones de hidrocarburos de unos 620.000 millones, mientras que en el escenario Continuista se alcanzan los 200.000 millones de inversiones y 1 billón de gasto en importaciones de petróleo y gas.